Soy una abeja que vuela por el prado.
Mis alas son las amantes del viento
que en su juego me lleva.
Diviso una flor,
hermosa, radiante,
me atrae su olor, su forma
y la gracia con la que se extiende el tallo en que se sostiene.
Me acerco, la pruebo.
Se percibe un éxtasis de dulce néctar para degustar...
Despacio...me entrego.

Parece que hubo respuesta... =)
ResponderEliminarVos decis?
ResponderEliminarSi...definitivamente si! =)
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