La mañana me encontró corriendo.
Todo empezó cuando al sonar el despertador, que había dejado en la otra punta de la habitación para evitar apagarlo y seguir durmiendo, tuve la sensación de haber estado despierta desde antes y que hablaba con alguien, cosa loca no? Quizás hablaba dormida (cosa peligrosa), ó quizás, también, hablaba con uno de los duendes que felizmente visitan mi techo por las noches. Sí, duendes, aparentemente, DUENDES!
Pero sigo sin pensarlo mucho en esta mañana que me encuentra a las corridas literalmente…
Como dije, sonó el bendito despertador, me bañe, me vestí y como siempre, me cuelgo mirando la nada misma dentro de mi cabeza y el tiempo vuela de una manera increíble, con lo cual, salgo de mi habitación corriendo por la escalera estando a 12 min. de que el tren me abandone en la estación fantasma de A. Korn.
Al bajar, no encuentro el monederito, lo que me impedía tomarme el bondi, esto, claramente, fue una joda del duende que me lo escondió entre bártulos alborotados de mi pieza mientras yo mantenía viva la imagen de haberlo guardado en la cartera. Logro encontrar el monedero después de dar vuelta dos veces mi cartera y sacar una por una todas las porquerías que cargue al pedo (porque no use ni la mitad) y en la segunda subida a mi habitación.
A todo esto, estaba sola en la casa, cosa rara ya que la mujer que hace la limpieza debería de haber llegado hace una hora.
Salgo de la casa, corriendo por supuesto! Y me la encuentro a la mujer, Susana, en el jardín cortando yuyos, sí, poco normal, lo sé... Le abro la puerta, me voy corriendo.
Saludo a Alma que me seguía buscando que le de bola, la dejo, cierro el portón. Corro a la parada del bondi que se encuentra a una cuadra y 20 mts. de mi casa. Llego a la parada, Alma aparece atrás mío, le hablo, le digo que vuelva, que no puede acompañarme. Autos por todos lados (avenida principal), tenia que volver! Pero no, quería venir conmigo. Esa perra esta loca, me miraba como para contarme algo, es tan hermosa! =)
Pasan dos colectivos, ninguno que me deje bien parada, seguía hablando con Alma, el colec que necesitaba se veía a dos cuadras, asíque, a correr Almita!
Así estábamos, ella y yo corriendo por la cuadra, a toda velocidad a las 9.15 am.
Sé muy bien que ambas lo disfrutamos, fue como un momento de complicidad, deberíamos hacerlo mas seguido, bajo otras circunstancias, claro está.
Volví a correr, ahora para alcanzar ese bondi que había visto a dos cuadras que precisamente en ese momento veía pasar frente mío estando a 25 mts de la parada.
Increíblemente, lo alcance. Tarde lo que el viaje duro en recobrar el aliento, la gente que había estado esperando el colectivo y había presenciado la escena me entendía completamente...Llegue al tren, todo bien.
El punto es el siguiente, lo que mas me demoro fue buscar ese monedero de mierda, que, de no ser porque en una cartera nunca sabes lo que tenés ni si tenés lo que querés y para comprobarlo es deber hacer un verdadero quilombo cosa que sucede en los momentos menos propicios, no habría pasado. Compartimientos al pedo que lo único que hacen es hacerte las cosas más inaccesibles y complicadas!!
CONCLUSION: Es la cartera de una mujer un verdadero agujero negro en potencia...